El Marcado CE es un pasaporte indispensable para cualquier juguete que se comercialice en la Unión Europea. Para los fabricantes, importadores y distribuidores, este símbolo representa la declaración de que el producto cumple con los requisitos esenciales de seguridad establecidos en la Directiva de Seguridad de los Juguetes (2009/48/CE). Una vía común para demostrar este cumplimiento es fabricar el juguete conforme a las “normas armonizadas”, estándares técnicos que, una vez aplicados, otorgan una “presunción de conformidad” con la ley.
Sin embargo, ¿Qué ocurre cuando una de estas normas armonizadas resulta no ser suficiente para garantizar la seguridad de los niños? Una reciente decisión de la Comisión Europea ilustra perfectamente este escenario y subraya la complejidad del panorama normativo, haciendo más evidente que nunca la necesidad de una guía experta.
El Caso de los “Triciclos Deslizantes”: Una Norma Puesta en Duda
El 9 de septiembre de 2025, la Comisión Europea adoptó la Decisión de Ejecución (UE) 2025/1785, una medida que modifica la presunción de conformidad de una de las normas más importantes para los juguetes: la EN 71-1:2014+A1:2018, que cubre las propiedades mecánicas y físicas.
El origen de esta decisión fue una objeción formal presentada por Alemania en enero de 2024. Las autoridades alemanas detectaron que la norma no cubría adecuadamente los graves riesgos asociados a un tipo específico de juguete: los “triciclos deslizantes”. Estos son juguetes en los que el niño va sentado, se impulsa y dirige con los pies, y tiene las ruedas al alcance de la mano durante el uso.
¿Cuál era el peligro?
Alemania argumentó que, debido al diseño de estos triciclos, existía un riesgo significativo de que los niños sufrieran accidentes por aplastamiento, corte, atascamiento o atrapamiento de los dedos y las manos. El espacio entre la horquilla y la propia rueda en movimiento podía actuar como una cizalla, especialmente considerando que el niño tiene las manos libres y está sentado a ras de suelo.
A pesar de que un fabricante pudiera seguir la norma EN 71-1 al pie de la letra, esta no contenía requisitos específicos para prevenir este tipo de accidentes en los triciclos deslizantes.
La Decisión de la Comisión: Una Restricción con Grandes Implicaciones
Tras analizar la objeción, la Comisión Europea concluyó que Alemania tenía razón. La norma EN 71-1:2014+A1:2018 no proporcionaba una protección adecuada contra estos riesgos específicos.
Como resultado, la Comisión ha publicado una restricción a la norma. Esto significa que, para los triciclos deslizantes, el cumplimiento de los apartados 3.19 (definición de «mecanismo de arrastre») y 4.15.1 de la norma ya no otorga una presunción automática de conformidad con los requisitos esenciales de seguridad de la Directiva.
En términos prácticos, un fabricante puede tener su triciclo deslizante certificado bajo la norma EN 71-1 y, sin embargo, su producto podría ser considerado no conforme y peligroso por las autoridades de vigilancia del mercado, con las graves consecuencias que ello implica (retirada del mercado, sanciones y daño reputacional).
La Lección: La Necesidad de una Consultoría Técnica Especialista en Marcado CE
Este caso es un ejemplo claro de por qué el proceso de Marcado CE es mucho más que un simple test de laboratorio. El entorno regulatorio es dinámico: las normas se revisan, se impugnan y se modifican. Confiar ciegamente en una norma sin un análisis de riesgos profundo y una vigilancia normativa constante es una estrategia arriesgada.
Aquí es donde el valor de una consultoría técnica especialista en Marcado CE se hace indispensable:
- Vigilancia Normativa Activa: Una consultoría experta está permanentemente actualizada sobre las objeciones formales, los debates en los comités europeos y las nuevas Decisiones de Ejecución, como la 2025/1785. Pueden alertar a sus clientes de estos cambios antes de que se conviertan en un problema.
- Análisis de Riesgos Más Allá de la Norma: El deber de un fabricante es cumplir con los requisitos esenciales de seguridad de la Directiva, no solo con una norma. Una buena consultoría no se limita a verificar una lista de requisitos de un estándar; realiza una evaluación de riesgos integral del producto, identificando peligros que la norma podría no cubrir adecuadamente, tal como hizo Alemania en este caso.
- Seguridad Jurídica y de Mercado: Trabajar con expertos proporciona una capa adicional de seguridad. Garantiza que el expediente técnico del producto sea sólido y esté preparado para el escrutinio de las autoridades, protegiendo la inversión y la reputación de la empresa.
- Interpretación y Soluciones: Ante una restricción como la de los triciclos deslizantes, una consultoría puede guiar al fabricante sobre cómo abordar los riesgos no cubiertos por la norma para poder seguir comercializando su producto de forma segura y legal.
La Decisión (UE) 2025/1785 no es solo un aviso para los fabricantes de triciclos deslizantes, sino un recordatorio para toda la industria del juguete.
El Marcado CE es un compromiso continuo con la seguridad que requiere conocimiento, diligencia y una visión experta que va más allá de la letra de un estándar. Invertir en una asesoría técnica especializada no es un coste, sino la mejor garantía para acceder al mercado europeo con total seguridad y confianza.



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